Biografía

Hada María Morales nació en Nicaragua vino al mundo acompañada de su hermana gemela y hoy después de muchos años fuera de su país natal y sin haberse curado del todo de la nostalgia vive una de las etapas más lindas de su vida como esposa, como madre, como abuela y como servidora pública y comunicadora social.

Su esposo Roger, y padre de sus cuatro hijos Roger Francisco, Rodrigo, María Alexandra y Valerie son como llama ella su tropa que Dios le ha dado como tesoro y bendición, tropa que ha crecido al llegar una nuera mejicana Ethel, un yerno venezolano Jorge y otra nuera, filipina, Anita sumándosele a estos hogares jóvenes tres nietos Lucas, Isabella, nuestra “Chispita” y Rodrigo Josue.

Hada María ha combinado su vida de hogar con su vida pública encontrando de esta manera un balance que le permite poder vivir plenamente.

“Todos podemos encontrar nuestro lugar”-dice Hada María-“pero nuestra actitud tiene mucho que ver”

Esta mujer activa, chispeante, gozosa dice que le debe todos sus logros a Dios quien la ha provisto del don de la perseverancia. Tenaz, constante y trabajando día tras día hoy puede decir que no se cambia por nadie pues ha encontrado su lugar.

Por más de 26 años estuvo cien por ciento dedicada a su hogar pero sin dejar de arrullar sus sueños solamente esperando que las promesas de Dios se cumplieran. El proyecto familia es importante, y formar los hijos con principios espirituales sólidos es primordial pero el proyecto personal no es menos importante y no tiene por que entrar en conflicto con el proyecto de levantar una familia, si estamos pobres por dentro no podremos dar mas que pobreza.

Autora de siete libros publicados y con otros más esperando su turno para ver la luz Hada María, lleva su mensaje de aliento y superación a todo aquel que este dispuesto a escucharla en sus conferencias que realiza dentro y fuera de los Estados Unidos donde reside, en los diferentes medíos de comunicación que son sus herramientas para poder llegar mas allá de las fronteras y siempre con la sincera intención de poder ayudar a los demás.

“La felicidad puede ser solo un estado de animo, pero el gozo ¡Es permanente!